DOMINGO 11 MAR 2007

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Un recorrido con historia
Colón tiene una rica historia para contar. Los que deseen conocer los orígenes de la ciudad pueden comenzar el circuito histórico visitando un exótico molino construido en 1888 por Juan Forclaz a cuatro kilómetros de la ciudad. Pionero como el Colón histórico, Forclaz se confundió al trasladar la forma de construir molinos en Holanda a las tierras entrerrianas. Construido para moler trigo y maíz, nunca encontró los vientos necesarios para trabajar plenamente. Pero, como el protegido de Isabel la Católica, el fracaso lo llevó a la fama: el Molino Forclaz fue declarado Monumento Histórico Nacional y constituye un símbolo del esfuerzo y el tesón de los colonos. Rodeado del verde entrerriano, puede visitarse como una curiosidad, con sus 25 metros de circunferencia y 12 metros de alto.
Más información:
Histórica Zona Colón *
Otra visita cultural es el museo de Colonia San José, a 11 kilómetros de Colón. Inaugurado en 1957 frente a la plaza principal de la ciudad, reconstruye los orígenes del pueblo en una casona colonial, con recuerdos salidos de las valijas de los primeros pobladores. Actualmente reúne herramientas, máquinas de labranza, muebles, elementos de culto, monedas, libros, vajilla, trajes de época y carruajes históricos. Para no quedar reducido a una visita pasiva, el lugar propone actividades interactivas para niños y videos donde familias de inmigrantes cuentan su historia.
Unos kilómetros más adelante, también Villa Elisa tiene su museo de recuerdos, situado en el antiguo casco de la estancia "El Porvenir". La rodean un parque, juegos, parrillas y un mini-zoo. Una vez allí, el resto del paseo se puede seguir en tren, ya que el Ferroclub Central Entrerriano ha reconstruido una vieja locomotora y ha reacondicionado las vías férreas. El tren histórico recorre los 36 kilómetros que separan esta ciudad del Palacio San José, como lo hacía en el pasado.
Este palacio es una grata sorpresa para el viajero. Antigua residencia del general Justo José de Urquiza y su numerosa familia, impresionan lo moderno y lo lujoso de su instalación, como las instalaciones de agua corriente cuando todavía este servicio no estaba en Buenos Aires.
Además, el palacio cuenta con un lago artificial, y bustos de personajes históricos en los jardines y las habitaciones para familiares y huéspedes. Sin embargo, el punto más sorprendente de la visita es la huella ensagrentada del prócer que allí descansa desde la tarde del 11 de abril de 1870, cuando un grupo de enemigos entró en su habitación para matarlo.
Los vestigios de Liebig
La silueta de la fábrica abandonada del cercano Pueblo Liebig recuerda otros tiempos más prósperos. Las ruinas de una calera y un par de antiguos barcos encallados quedaron como huellas de un pasado que permite ser reconstruido con la imaginación. Es que el poblado surgió a partir de un gran frigorífico de capitales ingleses que funcionaba a principios del siglo XX y exportaba su producción. La planta llegó a emplear a 3.500 personas, que le daban un gran impulso al lugar. Hoy quedan sólo los rastros de aquel pasado bullicioso, con sus hornos y sus cámaras de frío alimentadas por motores de barco. El Centro de Interpretación Audiovisual del pueblo brinda una buena síntesis de su historia.
Vale la pena perderse entre las calles tranquilas de Liebig para visitar los chalés que estaban destinados al personal jerárquico inglés de la compañía, así como las casas de los trabajadores.
Más
información:
www.zonacolon.com/liebig.htm *
Para quienes visiten la ciudad de Colón también es recomendable hacer una escapada de 30 kilómetros hasta Colonia Hocker. Se trata de una antigua villa de inmigrantes donde 42 años atrás fue abierto el Almacén Don Leandro. Después de almorzar unas pastas caseras o asado, el lugar ofrece cabalgatas y paseos en sulky.
De regreso a Colón, cuando cae el sol y el río Uruguay se puebla de una sutileza de colores, si el turista tiene un alma sensible quizá se permita recordar los versos de Jorge Enrique Martí, un poeta de estos lares: "Yo soy Colón, labriega y navegante/ soy la novia del río de los pájaros/ mi nombre tiene insignias de almirante/ y la diáfana sombra de los plátanos".
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Variada oferta gastronómica
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El Mirador
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El Palmar, una maravilla natural
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Miniguía
Como muchas ciudades turísticas de la
Argentina, Colón posee una variada
oferta gastronómica: china, europea,
internacional y parrillada son algunas
de las opciones que pueden degustarse.
Sin embargo, la especialidad de la
ciudad es el pescado de río: surubí,
dorado, boga o pejerrey. En los
numerosos restaurantes de Colón, el
pescado se sirve de todas las formas
posibles. Si bien el dorado o surubí a
la parrilla son un clásico, también
pueden saborearse platos más elaborados,
con distintas y sabrosas salsas, al
limón, al vapor o al paquete (con papas,
tomates y salsa).
Diana
Pazos.
Fue el viaje menos
pensado. Casi una travesura. A mediados
de un febrero, simplemente, nos fuimos.
Colón, de inmediato, se presentó con un
guiño cómplice y de bienvenida,
apasionado como todo arrebato y con la
frescura de las cosas espontáneas. No
olvido las playas silenciosas formadas
por bancos de arena, las tardes
sumergida en el río Uruguay, la
costanera estrellada y su impronta de
pueblo después de cenar surubí... ¿Una
imagen? Los pobladores con su caña de
pescar al hombro y su paz, rumbo al río,
siempre.
Hasta que llegó la hora de la
exuberancia tras la aparente modestia de
El Palmar, que cada sentido fue
descubriendo en forma paulatina mientras
sorteaba arroyos entre el millón de
esbeltas palmeras yatay. Exuberancia que
convirtió a Colón en mucho más que una
escapada.
Sobre la margen occidental del río
Uruguay y a 54 kilómetros de la ciudad
de Colón, se despliega todo el verde del
gran Parque Nacional El Palmar, de 8.500
hectáreas. Se trata de un mosaico de
palmares, pastizales y bosquecitos,
interrumpidos por pajonales y sectores
de selva en galería que acompañan cursos
de agua. Inaugurado en 1966 con el
objetivo de conservar este terreno rico
en palmeras yatay, el Parque presenta un
relieve suavemente ondulado, con arroyos
de poco caudal que lo surcan de oeste a
este hasta desembocar en el río Uruguay.
A la vera del curso cristalino de los
arroyos, se extiende la tupida selva en
galería.
Entre la nutrida fauna del lugar se
destacan los pájaros carpinteros, los
ñandúes y los zorros de monte, que
suelen verse en los caminos del Palmar.
Cerca del Centro de Visitantes —que
brinda información de la flora, la fauna
y los aspectos históricos de la región—,
el Parque posee un sector de campamento
organizado, con sanitarios y
proveeduría.
Cada sendero peatonal recorre un
ambiente distinto: la senda a las Ruinas
de Barquin conduce a las ruinas
históricas de Barquin y a la playa del
río Uruguay, donde se alquilan canoas.
El sendero "El Mollar" recorre el bosque
xerófilo y la selva en galería.
En el camino de acceso, se encuentran
señalizados cuatro caminos interiores:
el circuito de La Glorieta y el del
Arroyo El Palmar llevan hasta estos
cursos de aguas a través de densos
palmares. Ambos cuentan con los mejores
miradores. En tanto, el sendero
vehicular conduce a la playa y el Camino
al Arroyo Los Loros, atraviesa un área
de palmar ralo.
*COMO LLEGAR. Desde
Buenos Aires a Colón son 330 km, por
ruta 9 (Panamericana ramal Escobar)
hasta Zárate-Brazo Largo, ruta 12 hasta
Ceibas y ruta 14. Desde Retiro, el
servicio semicama de Flechabus (5 hs)
cuesta $ 35; cama, $ 40.
*DONDE ALOJARSE. En el hotel Quirinale
(5 estrellas), 2 noches con media
pensión cuestan $ 345. En Semana Santa,
el "Pack Puente" (8 noches con una de
regalo), $ 1.191 por persona en base
doble. En el Costarenas (4 estrellas),
la habitación doble cuesta $190.
Bungalows para 4/7 personas,
www.BungalowsCoBER.com.ar. *
*OTROS PRECIOS. La entrada general al
complejo termal sale $ 7; para chicos de
hasta 11 años, $ 3; menores de 3 años,
gratis y jubilados, $ 4. Masajes y
tratamientos faciales, $ 20. Abre de
domingo a viernes, de 9 a 20; y sábados
de 9 a 21. Teléfono: (03447) 424-717. La
entrada al Parque Nacional El Palmar
cuesta $ 6; menores de 14 años y
jubilados, gratis.
En Buenos Aires, Casa de Entre Ríos:
Suipacha 844, tel. 4326-2703 /
0810-444-8874
En Colón, teléfono: (03447) 421-996/233
Nota: * agregado por www.ZonaColon.com