Los cascos coloniales de Entre Ríos ahora reciben turistas
PARANA.- Más que ver las vacas a la
distancia, la novedad es ofrecerles un
fardo de alfalfa; ordeñarlas, en vez de
mirar el paso de una máquina cosechadora
para trillar el trigo; más que leer la
historia argentina, imaginar el galope
de las montoneras federales entre los
algarrobos.
Los viajeros que eligen alguna de las
treinta estancias de Entre Ríos,
organizadas para el turismo rural,
participan de las tareas camperas a la
par de los productores y, si gustan,
pueden recrear el ambiente de los
orígenes de la nacionalidad. Aquí
colaboraron con la campaña de Manuel
Belgrano al Paraguay, comentará un
baquiano; aquí se gestaron las luchas
por la federación, acotará otro.
Caminar las lomadas suaves entre las
tortas amarillas del girasol, tomar unos
mates a la sombra del ombú que en Entre
Ríos se presenta solitario o en montes
tupidos, cabalgar a orillas de un
arroyo, volver a la granja y recolectar
los huevos de las codornices para la
cena. Nada es ficción. Los integrantes
de Turismo Rural Asociado de Entre Ríos
(Traer) decidieron dar al turista lo que
se está haciendo en el día, no montar un
show.
"Si vamos a vacunar la hacienda, nos
acompañan a las mangas; si estamos
sembrando, ahí estará el turista
conociendo de cerca las faenas rurales",
dice Josefina Mathó, propietaria de la
estancia El Sauce (25 kilómetros al sur
de la ciudad de La Paz), y titular de
Traer, una entidad sin fines de lucro
que agrupa a 24 de los 30
establecimientos que brindan el servicio
en estas tierras.
"No sólo abrimos las tranqueras, sino
también nuestro hogar, la mayoría de los
productores vivimos en el campo, y
buscamos que los turistas compartan las
actividades, que se sientan amigos, en
libertad. Eso es lo que más valoran, el
contacto con el dueño, con la gente de
trabajo, que los hagan participar de la
vida en el campo. Para integrar Traer,
el campo tiene que mantenerse en
producción", señala esta abogada
entrerriana. Muchos servicios como éste
son gerenciados por mujeres y los
emprendimientos familiares permiten una
alta participación de los hijos jóvenes.
Recuerdos de Belgrano
Como tantas otras, El Sauce muestra una
historia varias veces centenaria.
Perteneció a Gregoria Pérez de Dénis y
el dato conmueve. Cuatro meses después
de la Revolución de Mayo de 1810, Manuel
Belgrano cruzaba Entre Ríos en su
expedición al Paraguay, y doña Gregoria
puso a su disposición los animales y los
criados que tenía desde el Feliciano al
puesto de las Estacas. Belgrano calibró
el desprendimiento: "La Junta colocará a
Ud. en el grado de los beneméritos de la
patria", le escribió.
Hacia el Este, en cercanías del río
Uruguay, se alzan edificios antiguos que
pertenecieron al general Justo José de
Urquiza y 60 kilómetros al oeste de
Concepción del Uruguay está la estancia
San Pedro. Cuentan los lugareños que de
su casona histórica de estilo europeo
salió la montonera revolucionaria que
acabaría con la vida del vencedor de
Caseros que residía en el Palacio San
José, en 1870.
Otro ejemplo es Santa Cándida, una
mansión que fue saladero del primer
presidente constitucional. Puede
disfrutarse a la vera del riacho Itapé,
9 kilómetros al sur de Concepción, y
admirar su arquitectura, que es copia de
los palacios italianos.
La variedad de opciones para el
esparcimiento es nutrida. En el
Noroeste, los montes de la llamada Selva
de Montiel, con ejemplares de algarrobo,
chañar, tala y numerosas especies
autóctonas. En el Nordeste, las
plantaciones repletas de mandarinas y
naranjas, y los campos forestados con
eucaliptos. En el Centro, la ganadería y
el tambo. En la zona de Victoria las
lomadas más altas y la agricultura, y en
el Sur, las chacras y el Delta.
No faltan el sulky y el carro ruso, los
safaris fotográficos, la opción de
internarse en los montes en galería o
los palmares, y alguna barranca donde
sentarse con una caña a esperar los
frutos del arroyo.
Los dueños acompañan a los viajeros para
hablar del ubajay,
de las costumbres del zorro y la
comadreja, y si están en una chacra,
convocan para alimentar a los pollitos,
darles la leche a los terneros o atender
a los conejos, las tareas predilectas de
los chicos.
Datos
útiles
Un día de alojamiento en una estancia
cuesta desde 110 pesos por persona, con
todo incluido.
Informes: Casa de la Provincia de
Entre Ríos, Suipacha 846
(4326-2703/2573). En Paraná, Secretaría
de Turismo, 0343-4207838.
Traer (Turismo Rural Asociado de
Entre Ríos) : La Paz,
(03437-481019), e-mail:
elsauce@cabledosse.com.ar
La Nación, 31-12-02