Colón descubre los perfiles naturales de Entre Ríos
Flora y fauna en el parque nacional
COLON,
Entre Ríos.- En esta ciudad de antigua
cepa turística, junto al río Uruguay,
desde el 1° de diciembre habilitarán
siete mil metros de playas. Una
experiencia con otras ocho ciudades y
pueblos vecinos aumentó la oferta de
actividades para el esparcimiento.
El parque Quirós, con enormes árboles y
variadas especies, y los balnearios del
Sur son un clásico en Colón. En el
camping Piedras Coloradas se instalan
casas rodantes a costos accesibles.
Cerquita no más, el camping Los Tilos, y
sin solución de continuidad las playas
municipales Santiago Inkier, Nueva,
Honda, todas bien cuidadas y de acceso
gratuito, para caminar en la arena, el
césped y el pedregullo. Un lujo, con el
sol asomando en la otra banda, en la
República Oriental del Uruguay.
Conviene detenerse un rato en el arroyo
La Leche, o cruzar en lancha (por
monedas) a la Isla de Hornos (también
llamada Don Juan), con atractivos
naturales e históricos.
Hacia el Norte, el club deportivo
Ñapindá y el Golf Club Colón circundan
el parque termal, y conforman un
conjunto de servicios seductores, que se
completarán pronto con un puente sobre
el arroyo Arttallaz, para comunicarse en
minutos con el predio del ex circuito
automovilístico Salvia.
Allí acaba de encontrarse agua dulce a
900 metros de profundidad, a 41°C, para
aprovechar en un nuevo parque termal de
San José, que se sumará a los vecinos de
Colón y Villa Elisa, en pleno
funcionamiento.
A campo abierto
Las atractivas playas interminables, en
el centro mismo de esta ciudad de
ondulados caminitos de ripio fino y
adoquines, más la tradición de fiestas
artesanales y servicios, son atractivos
principales que explotan los colonenses.
Estos criollos y descendientes de
agricultores suizo-franceses tuvieron la
visión y la suerte de perforar el suelo
y hallar el inmenso acuífero Guaraní,
que la Argentina comparte con Brasil,
Paraguay y Uruguay, y desde entonces el
turismo no sabe de estaciones, apoyado
en los parques termales de aguas dulces
en Colón, o salobres en Villa Elisa.
Existen más de 400 casas, bungalows y
pequeños hoteles en plena construcción
para sumarse a las 17.000 plazas en
pleno uso, sólo en Colón.
Como la demanda de turistas de Buenos
Aires, Rosario y otras ciudades aumentó
en proporción geométrica, los vecinos
decidieron confluir con Villa Elisa, San
José, Ubajay, Arroyo Barú, Liebig,
Colonia Hocker, La Clarita y San Anselmo
en una microregión, con actividades
recreativas variadas y un común
denominador: la tranquilidad lugareña.
Alojarse en el complejo La Aldea de San
Anselmo para disfrutar del avistamiento
de aves y buena gastronomía, o pasar una
jornada de campo con buen asado criollo,
vino patero y cabalgatas junto al arroyo
Caraballo en Don Leandro, un
emprendimiento familiar de Colonia
Hocker, son apenas ejemplos de la
variedad de actividades posibles.
Los visitantes también pueden disfrutar
de las estancias, pescar dorados río
adentro, pasear en lancha, catamarán o a
caballo. La historia de los edificios
que pertenecieron a caudillos célebres,
como Justo José de Urquiza, o el casino
mismo son opciones tan atractivas como
una placentera caminata por las costas
del Uruguay de mañanita que se paga
sola.
Daniel Tirso Fiorotto
Datos
útiles
Cómo llegar
Las playas y las termas de Colón se
encuentran a 300 km de la Capital
Federal y 270 km de Paraná. Por el
puente Zárate Brazo Largo se accede
directamente, de Sur a Norte, desde la
ruta nacional 14. Se paga peaje: 4,20
pesos en Zárate y 2,89 en Colonia Elía,
para autos.
Informes
En Colón, página Web:
www.colon.gov.ar
. E-mail:
turiscolon@ciudad.com.ar (03447-
421233 / 421996).
En Buenos Aires, Casa de Entre
Ríos: Suipacha 846. 011- 4326-2703 /
2573
Transporte y alojamiento
Un viaje en ómnibus de Capital Federal a
Colón (Flecha Bus o Tata) cuesta entre
25 y 28 pesos.
Alojarse en un bungalow cuesta entre 10
y 20 pesos diarios por persona. Hay
hoteles de 35 a 65 pesos la doble, y uno
cinco estrellas con valores mayores.
La entrada al Parque Nacional El Palmar
cuesta 6 pesos para mayores de 14 años;
menores y jubilados gratis. Un paseo en
catamarán, 10 pesos para mayores, 5 para
menores.
La entrada a las termas de Colón, 5
pesos.
El
Palmar, lo más parecido al paraíso
Flora y fauna en el parque nacional
Nadie visitará Colón sin darse una
vuelta por el Parque Nacional El Palmar,
50 kilómetros al norte de la ciudad, por
la ruta nacional 14. El predio, de 8500
hectáreas, guarda una diversidad de
especies vegetales y animales.
Llaman la atención los ejemplares de
yatay de 300 años en un relicto de
palmeras australes que no tiene parangón
en el mundo, sobre un suelo que esconde
fósiles del titánico argyrosaurus o de
temibles predadores que caminaron esta
comarca hace 80 millones de años.
Los entrerrianos del Nordeste pisan las
areniscas del cretácico, la última etapa
de los dinosaurios, que también se
desarrollaron aquí y quedaron sepultados
en estos sedimentos del mesozoico, sobre
los cuales suele encontrarse algún
esqueleto humano con collares hechos de
caracoles y colmillos.
Es que éste fue también el hogar de los
yaros, que sabían alimentarse con miel y
frutitas del yatay. Junto a los palmares
se encuentra Ubajay, un poblado de 3000
habitantes que preservan en su Museo de
la Estación las herramientas y los
muebles de los colonos judíos llegados a
estas tierras hace más de un siglo.
Para los chicos no hay como un viaje en
el trencito del palmar, sobre un vagón
del ferrocarril con capacidad para 25
personas tirado por una zorra. En Ubajay
(fruta ácida, en guaraní) hay dos
hoteles y casas de familia donde el
viajero puede pernoctar.
La Nación, 14-11-04