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Editorial:
Garrapaticidas
Cosas en su lugar
Señor Director de “EL DIARIO” de Buenos
Aires. Una publicación, larga de cuatro
columnas y publicada en el número del
sábado de su importante diario habrá sin
duda alguna, interesado mucho a todos
los hacendados , por eso mismo solicito
a Ud. el derecho a ilustrarles más en
cuatro líneas.
Los estudios de zoología aplicada, y por
lo tanto la destrucción de los
parásitos, corresponden, dentro de la
división de ganadería, a la oficina a mi
cargo. Así me ha tocado el estudio del
Garrapatol.
El primer ensayo oficial de dicho
específico empezó el 17 de marzo, y los
estudios correspondientes han concluido
recién el 1 de mayo. Sin embargo para
acelerar en lo posible la tramitación de
los interesados, se elevó el informe del
primer baño el 7 de abril.
Lo más pronto posible se realizó el
segundo ensayo, el 25 de abril, en la
estancia del señor Andino, y si la
división de ganadería no puede
pronunciarse definitivamente sobre la
eficacia del Garrapatol, es que las
observaciones siguen aún, como bien lo
saben los señores Beretervide y Cía.
Mas que nadie, saben también que no hubo
tres ensayos oficiales de su producto,
sino dos: uno en el establecimiento del
señor Anselmo Lazo y otro en la estancia
del señor Juan Andino.
En vez de originarles dificultades, se
les ha proporcionado, siempre con el
mayor gusto, toda clase de datos
biológicos que pudieran serles útiles
para aumentar la acción del Garrapatol.
Les he comunicado todas las fórmulas de
los específicos mas poderosos usados en
el extranjero contra la garrapata. Aún
más, la demora de la cual se quejan, con
tanta injusticia, es destinada a
favorecerlos, como ellos lo saben
también.
El estudio de la evolución normal de los
parásitos es delicado en los
laboratorios, pero lo es mucho más en el
campo donde intervienen tantos factores
que no es posible aislar uno de otro y
cuya acción peculiar e intensidad son
por lo tanto de difícil evolución, sobre
todo cuando ya se trata de parásitos
envenenados, es decir en estado anormal.
La simple expresión del resultado bruto
del segundo ensayo del Garrapatol
suscitaría mas bien dudas sobre su
eficacia.
Es que “la leerte tue el esprit vivifie”.
Muchos parásitos han desaparecido
después del baño, pero ¿Cómo explicar si
este resultado fue producido por el
específico o por el efecto de las
lluvias torrenciales, 55 mm de agua,
caídas después del baño acompañadas de
fríos intensos y prolongados?
Que los interesados antes de reclamar,
esperen pues la conclusión científica de
todos estos estudios que parecen mas
bien favorables para su específico.
En vez de calumniar a sabiendas a los
que buscan con desinterés el bien
general, los señores Beretervide y Cía,
harían mejor en agradecerlos, tanto más
cuanto serán ellos quienes recogerán los
frutos de la ciencia.
Dr. F. Lahille, Jefe de la Oficina de
Zoología Aplicada. Buenos Aires.
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