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Colón y el Departamento en 1906
Y cómo era Colón y el
departamento que encontró aquel niño al
dar los primeros pasos o al visitar las
granjas de sus familiares?
Colón cumplía un siglo
atrás plenamente su destino y función de
ciudad puerto para el que fue fundado,
contando con unos 3500 habitantes, y
como cabecera de un departamento que
suma unos 20.000 vecinos, y donde
alrededor del 65 % de la población vive
en las quintas, los más en las chacras
(las concesiones otorgadas por Urquiza y
las que fueron surgiendo en las décadas
de 1870, 1880 y 1890) y algunos en los
latifundios, sobre todo al norte del
arroyo Perucho Verna y hasta el Arroyo
Grande, en las estancias del Dr. Socas,
de Mabragaña, del Dr. Ferreira, del Dr.
Quesada, del Dr. Arana, de los Sáenz
Valiente, de los Jorge, de Gilbert, de
Lazcano y del General y Doctor Benjamín
Victorica.
El departamento cuenta
unos 20.000 habitantes y la segunda
población es Fábrica Colón con unos 1800
habitantes. Le siguen, en ese orden: San
Salvador casi con otros tanto, y mucho
más atrás Villa San José y Villa Elisa,
que tenían unos 900 habitantes y 700
habitantes respectivamente. Aún no
habían sido fundadas Ubajay, ni La
Clarita, ni Arroyo Barú ni las próximas
Primero de Mayo y Pronunciamiento (como
estaciones).
La agricultura era la
actividad predominante y se sembraba
lino, maíz y trigo en las 18 colonias
que existían en el departamento.
En uno de aquellos años,
por ejemplo éstas eran todas las
máquinas de las colonias: 1900 arados,
1350 rastras, 400 segadoras y 21
trilladoras.
Estos los ganados:
vacunos finos: 791. Mestizos: 97.105.
Comunes: 52.000. Animales lanares:
213.000. Animales mulares: 800. Aves de
corral 100.000
Y estos los sembrados:
trigo 3980 cuadras, lino 6063 cuadras,
maíz 5409 y viñedos 4351 cuadras con
862.000 plantas.
¡Admirable relevancia de
las viñas y los vinos en el departamento
Colón de 1900, mas viñedos que trigo y
casi tantos como maíz!
Las granjas contaban
además con infinidad de árboles frutales
y además de la producción de huevos, se
fabricaban toda clase de dulces, jaleas,
quesos y embutidos, que se
comercializaban en la zona y también en
Buenos Aires y otras ciudades.
Las industrias eran la
molinera con el Molino Colón de Langevin
y Cía que producía 400 bolsas diarias y
valuado en $ 100.000, el Molino Villa
Elisa de Roude hermanos y el Molino de
Villa San José. También el Molino del
Arroyo Urquiza y la gran cremería del
Dr. Arana en la Estancia San Miguel y la
de Olegario Mabragaña.
Hasta 1906 se sucedieron
campañas de trigo y lino exitosas. Las
cosechas de 1907, 1908 y 1909, en cambio
fueron dañadas o por el tiempo (lluvias
excesivas o sequías) o la langosta, o
ambas como en diciembre de 1906.
De todas formas, los
agricultores continuaban año a año
sembrando y sobreponiéndose ante alguna
caída ajena a sus esfuerzos hercúleos,
con la “fe inquebrantable y confianza en
el porvenir” que más de una vez resaltó
Esta Hoja y que en buena medida mostró
el Dr. Ricardo S. Maxit en su
trayectoria vital.
El transporte se realiza
casi totalmente por vía fluvial y por
eso a finales de año a los vapores de la
Compañía de Nicolás Mihanovich se
incorpora los del Lloyd Brasileño y a
comienzos del mismo, un vapor propio de
la Cooperativa Comercio de Colón que
preside León Sardou y tiene como gerente
a Diego Sanguinetti Sáenz, integrando
capitales de grandes casas comerciales y
los más afianzados agricultores de todo
el departamento.
Se realiza una nueva
campaña para lograr que el vapor y los
rieles corran desde la ciudad, en este
caso a través de un “tranvía a vapor”
con capitales mixtos del gobierno
provincial y los comerciantes de las
plazas que operan en el departamento.
Colón gestiona también
un muelle más amplio y la canalización
del paso de San Francisco y Almirón. La
Municipalidad no permite desde ese año
que los animales sueltos - caballos,
vacas, potrillos, chivos, cabras, ovejas
y cerdos- paseen a sus anchas por las
calles de la Planta Urbana. También se
hermosea la Plaza 25 de Mayo (hoy San
Martín) y se obliga a los vecinos de
calle América (hoy 12 de Abril) a
revocar y pintar las propiedades (las
fachadas de las viviendas) y levantar
muros en los terrenos baldíos.
A partir de ese año y
por iniciativa del Sr. Lagiard se
extiende el servicio Telefónico en la
ciudad. Las principales arterias se
iluminan por las noches con faroles a
gas.
Las entidades que
funcionaban en la ciudad son la
Biblioteca Popular Fiat Lux, la
Parroquia de los Santos Justo y Pastor,
el Templo Evangélico, la Jefatura de
Policía “política” a cargo de don
Francisco Batmalle, y la Municipalidad,
donde el Intendente, de acuerdo con la
Constitución de 1903, es designado por
el Gobernador de la Provincia. Los
ciudadanos eligen a los integrantes del
Honorable Concejo Deliberante que
sesiona desde el 1 de enero de cada año.
También una Sociedad de
Socorros Mutuos y el Club Colón, que
concentra la vida social y en esos días
fue elegido presidente el Sr. Diego
Sanguinetti Sáenz, algunos encuentros en
la Parroquia, en la Escuela Graduada
Mixta de calle Urquiza y Alem, algún
café, las reuniones de la sociedad de
Beneficencia que sostiene el Hospital
que muestra un crecimiento muy grande,
sobre todo de Fábrica Colón.
Se realizaban algunos
“saraos”, y los casamientos y fiestas
familiares eran parte de esta recreación
que rara vez alcanzaba la madrugada,
salvo en los días de carnaval cuando
todo el mundo se volcaba a la calle
América. Actuaban algunas bandas, se
traían otras de Paysandú y comenzaban a
difundirse los gramófonos y discos de
pasta.
A mediados de año
comenzaba a quedar un poco más de tiempo
libre: los comercios cerraban los
domingos o al menos medio día. Y en
Colón tenían su asiento decenas de
grandes almacenes de ramos generales,
muy bien provistos con productos del
país y de las más diversas naciones del
orbe.
Se celebraban algunos
feriados, que sobre todo daban lugar a
expansiones en las colonias, en sus
“centros sociales” que eran los
almacenes de ramos generales y las
pulperías, donde se corrían carreras
cuadreras acompañadas por “carnes con
cuero” y bailes. También se realizaban
los sábados, kermeses y fiestas.
Los suizos, italianos y
franceses, celebraban con importantes
encuentros y paseos campestres las
fechas nacionales respectivas los 1 de
agosto, 20 de septiembre y 14 de julio.
El verano se disfrutaba
en el río (en sectores delimitados para
damas y niñas, por un lado, y para
caballeros y niños, por otro) o en el
campo y había excursiones desde Paysandú,
San José y Concepción del Uruguay
atraídos por esta geografía de barrancas
y construcciones que a
Alejo
Peyret, al contemplarlas un
poco antes, en 1888, le parecieron nidos
de palomas.
Los suburbios, a partir
de la Plaza Jorge Washington, la calle
de las carretas y el barrio norte están
poblados por ranchos rústicos habitados
en su mayoría por los criollos de vieja
cepa.
La educación se extendía
y se aproximaban a tres mil los chicos
que recibían instrucción en 35
establecimientos escolares del
departamento, todos del nivel primario.
Los pocos que continúan estudios
secundarios eran alumnos del Colegio
Nacional del Uruguay o de la Escuela
Normal de la Histórica.
En todo el año no se
había producido un sólo asesinato en la
ciudad ni en el departamento. Sólo fue
seguido por la opinión pública un
confuso hecho de un joven Ahumada y una
huelga con represión en Fábrica Colón,
donde los manifestantes hicieron gala de
sus facones. La mayoría eran sanduceros
y hasta el entonces Cónsul General del
Uruguay en Buenos Aires (lo que ahora es
el Embajador) vino a Colón. Sobre todo
fue seguido por la prensa sanducera.
Tal era el Colón y el
Departamento de diciembre de 1906, mucho
menos complejo en el entramado social,
más sencillo, habitado por agricultores
y comerciantes muy trabajadores y hasta
abnegados, un poco abandonado del “calor
oficial” en materia de obras públicas y
de servicios, y a la vez más librado a
los elementos naturales sobre todo en la
actividad que desarrollaban la mayoría
de sus habitantes: la agricultura y la
granja.
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Dr. Ricardo S. Maxit.
Circa 1960 poco antes del trágico
accidente en el que falleció a los 53
años de edad. |
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