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En
el país:
Los dramas del trabajo
La señora del jefe de la estación La
Delfina, del ferrocarril Oeste, se
apercibió con sorpresa, hace un mes de
que el cambista Emilio Reuter era mujer.
La mujer se llama Emilia Scheneder, es
brasileña, de 23 años, soltera, blanca,
muy tostada, por el sol, pelo castaño
cortado como un hombre. Los padres son
chacareros y viven en la Estación
Urdinarrain de Entre Ríos.
Ha manifestado la joven Scheneder que
usa el apellido y esa ropa porque el de
hombre le permite conseguir mejores
sueldos de los que gana una mujer.
La Scheneder salió de la chacra de sus
padres el 21 de Septiembre de 1903,
estuvo de mucama en Saavedra medio año y
después se vistió de hombre, como Emilio
Reuter, trabajando siete días emparvando
pasto en la Estación.
Estuvo unos días atacada de fiebre y en
Buenos Aires trabajó como peón de
carpintería en la calle Cangallo 14
días, después de los cuales fue a Flores
como cochero particular del señor
Paganini..
Después se puso las polleras y trabajó
de niñera en dos hogares y vino a Entre
Ríos, tras lo que regresó a Buenos Aires
a aquellas tareas.
Después se puso los pantalones y trabajó
para el señor Jorge Bell, conduciendo
potros, y fue luego a la Estación el
tren donde repartía productos de
licorería.
Se aficionó luego al trabajo de
cambista, y como tal vivió dos meses
hasta que la esposa del Jefe se dio
cuenta de su condición, y ahora trabaja
para ella como niñera.
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