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Por los
Profesores Susana Delaloye y Gabriel Velzi
Fuente: El Entre Ríos Digital

A través de la historia, las fiestas en el
“pueblo” han tenido un sello muy particular por varios motivos. Siempre en el
centro poblado de “la Plaza”, en épocas de la “Colonia”, se han destacado las
de carácter festivo-religioso, aunque también las hubo benéficas y solidarias.
Ahora vale la pena reseñar como se desarrollaron
estas en Mayo de 1910 para el centenario de la Patria , cuando ya teníamos un
centro cívico, con “Junta de Fomento” y una vida comercial propia e
importante, separada de la administración de la ciudad de Colón.
Para ese entonces los hijos de inmigrantes suizos,
franceses e italianos, además de otras nacionalidades, que habían venido a
poblar éstas tierras, tenían muy en claro que debían “argentinizarse” como
tributo a la Nación que los recibía. Al momento de festejar el “1er.
Centenario de la Revolución de Mayo” se les presentaba la oportunidad de
“alumbrar su corazón”, rindiendo un justo homenaje a la patria que los cobijó.
Los festejos comenzaron el día 21 con
manifestaciones callejeras que recorrían el “pueblo” entonando canciones
patrias .Para el día 23 se organizó una fiesta escolar en salones de la
Sociedad Juventud y allí quedó claro que el principal rol del maestro es: “ la
elevación moral del pueblo argentino”
El día 24 se clausuró el concurso internacional de
tiro (comenzado días antes) con una cena de agasajo, entregas de premios y
recuerdos a los participantes. Al terminar este la concurrencia se dirigió en
bulliciosa manifestación hacia la plaza para participar de la quema de fuegos
artificiales.
Finalmente llega el día 25 y Don Juan Guiffre,
recuerda: “ ..aquel día los más chicos nos quedamos con mamá en casa yo
tendría 4 o 5 años, pero mis hermanos más grandes fueron al pueblo con papá,
al regresar recuerdo que contaban que la fiesta había durado todo el día y que
en el acto habían hablado muchas personas .Después, al mediodía se sirvió
asado con cuero y hubo juegos de aquella época: carreras de embolsados,
cuadreras, pato, sortija etc.”
Es verdad, a punto de cumplir sus 105 años a Don
Juan, no le falla la memoria, las crónicas de aquel momento así lo informaban.
Aquel día las salvas de cañones saludaron la
salida del sol, al tiempo que la banda iniciaba los primeros acordes del Himno
Nacional, a las 10 Hs frente a la Escuela Nº 5 se realizó un Te-Deum. Todo
estaba adornado con banderas de todas las naciones al tiempo que las restantes
escuelas de la colonia acompañaban con el desfile de sus delegaciones.
El padre Bonnet desde el púlpito pronunció una
encendida oración patriótica. Posteriormente toda la concurrencia se dirige al
centro de la plaza para reunirse en torno a la “pirámide” allí vecinos,
autoridades, colonos, alumnos, extranjeros y nativos vuelven a cantar el himno
para posteriormente pasar a los discursos: primero dirige la palabra en nombre
de la Comisión pro-primer Centenario el Sr. Ernesto Izquierdo con “frases
ardorosas que hablan al corazón” –luego los niños Pepito Izquierdo, Carlos
Conte–Grand, Dora Evequoz y Jorge Plumer con sus voces infantiles y llenas de
gracia expresaron sus sentimientos. Por ultimo el Sr. Pablo Cettour, habló en
nombre de los extranjeros “recordando a los incansables luchadores por el bien
y prosperidad de la colonia que ya no están ”
Además la realización de diferentes juegos
“mantuvieron la hilaridad de los espectadores hasta las 4 de la tarde”
Al atardecer, nuevamente reunidos en torno a la
“pirámide” el Sr. Francisco Premat agradece en nombre de todos “lo mucho que
le debemos a la colaboración extranjera haciendo votos para que los cañones de
nuestros baluartes siempre disparen salvas de paz”.
Nuevamente se queman fuegos artificiales y el
gentío se traslada al Club donde la orquesta con sus primeros acordes daba por
inaugurado el baile oficial.
El día 26 a la noche tuvo lugar el banquete
ofrecido por la Comisión, a todos sus consocios y algunos invitados.
Al destaparse el champán habla el presidente de la
Comisión Sr. Eugenio Deymonnaz, quien hizo la historia de esa asociación desde
1905, en cuya fecha surgió por inspiración de Don Enrique Rieter, la idea de
levantar una “pirámide” en medió de la plaza, idea que tuvo coronación
completa en los siguientes 5 años.
Por su trabajo la asociación es reelegida hasta
1916 , “época en que se colocará una estatua de la libertad en la cúspide de
la pirámide”
A este banquete le siguieron otros los días 28 y
29 concluyendo todos con animados bailes.
Esto es tan solo una síntesis de aquellos días en
que la Colonia se volcó a festejar el Centenario de la patria en San José.
Centenario en que nuestros abuelos “gringos” nos
demostraron ampliamente su amor a la nueva patria que los cobijó.
Hoy, en los albores del Bicentenario nos toca a
nosotros tomar la posta, teniendo siempre presente la última estrofa del
“Canto a la Unión” que se cantaba en aquellas manifestaciones de 1910.
“ Olvidemos lo pasado
Miremos el presente
Unidos estemos siempre
Para progreso y deber
Seamos compañeros
Seamos siempre amigos
Marchemos siempre unidos
Como en mil novecientos diez “
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