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29/03/07 - Básquetbol
Un
colonense en la Academia
BQT
Cómo
se busca en Argentina al
Ginóbili del futuro
Con la
supervisión del padre del
mejor jugador argentino de
la historia, la Academia
BQT trabaja en la
formación integral de
futuros basquetbolistas.
Quince chicos de entre 14
y 18 años se entrenan
diariamente en el club
Bahiense del Norte, donde
también crecieron Pepe
Sánchez y Alejandro
Montecchia. "Es un
proyecto a largo plazo",
le dijo Leandro, hermano
mayor de Manu, a
Clarín.com.
Entre
estos futuros astros del
básquetbol se encuentra un
hijo de esta Zona Colón,
de tan sólo 15 años, el es
Leonardo Catelotti
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El básquetbol argentino
sigue cosechando los
frutos de la Liga Nacional
y todavía disfruta de su
generación más brillante,
si bien ya son bastantes
los que comienzan a
preocuparse al no ver un
recambio para el futuro.
En ese contexto, la
familia del mejor jugador
de la historia (Emanuel
Ginóbili) encaró, en la
ciudad símbolo del deporte
de la naranja en nuestro
país (Bahía Blanca), un
proyecto que invita a
soñar con una renovación
para lo que vendrá.
Desde el año pasado y casi
en silencio, Jorge y
Leandro Ginóbili, padre y
hermano mayor de Manu,
respectivamente, trabajan
en la
Academia BQT, un
proyecto destinado a
desarrollar en lo
basquetbolístico y en lo
personal a chicos con
buena proyección. "Esto
surgió gracias al gran
presente del básquetbol
argentino. Un grupo de
inversionistas, la mayoría
italianos aunque también
está Marcelo Nicola, se
preguntó por qué se habían
dado esos logros en un
país como el nuestro,
teniendo en cuenta que
pasó en un deporte que
siempre fue dominado por
los estadounidenses y los
europeos", le cuenta
Leandro a Clarín.com.
"Ellos decidieron invertir
en la materia prima
argentina y crearon un
proyecto que nos interesó.
La idea es formar a los
chicos desde una edad
temprana, desde los 15 ó
16 años. Les damos una
beca para que vengan a
Bahía Blanca, estudien en
una buena escuela privada,
cuenten con una obra
social, vivan en una
residencia estudiantil y
tengan el entrenamiento
físico y basquetbolístico
que necesitan para
desarrollarse", explica
entusiasmado.
La Academia BQT cuenta
actualmente con 15 chicos
(14 argentinos y un
chileno), quienes
diariamente practican en
Bahiense del Norte, el
club que formó a tres
campeones olímpicos (Manu
Ginóbili, Pepe Sánchez y
Alejandro Montecchia). "El
primer año tuvimos ocho
chicos y ahora se
agregaron siete más.
Después hay dos chicos que
están en su lugar de
origen y a los que también
les hacemos un
seguimiento", continúa el
mayor de los hermanos
Ginóbili. "Van a estar
tres años bajo nuestro
programa y después la idea
es elevar el techo de
quien supere ese nivel.
Que juegue en el TNA, en
la Liga Nacional o donde
creamos que lo va a ayudar
a desarrollarse", añade.
Conviene ahora ponerse por
un segundo en la piel de
estos chicos, que aman el
básquetbol y sueñan con
triunfar en ese deporte.
¿Quién no quisiera entrar
en un programa de becas en
la capital del básquetbol,
y junto a la familia
Ginóbili? "Vamos a los
torneos zonales e
invitamos a nuestros
campus a los chicos con
proyección. Después
hablamos con las familias
de los chicos para que
vean cómo es la
organización. Hasta ahora
tuvimos muy pocos 'no',
pese a la corta edad de
los chicos", comenta.
La Academia BQT les brinda
el marco ideal para que se
desarrollen, pero a cambio
les exige compromiso y
dedicación. "Esto
funciona de lunes a
sábado. A la mañana van al
colegio, a las 15 se
entrenan y a la tarde cada
uno practica con su
categoría. Además, el
profesor Carlos Medeiro
les hace un seguimiento
físico semanal", dice
Leandro.
El plan comprende tres
años y también incluye un
programa de intercambio:
"El 30 de marzo se van
cinco chicos a Italia, a
jugar un torneo muy
importante. Después, en
vacaciones de invierno,
van a venir algunos
juveniles europeos a
Bahía".
Pese a las grandes
expectativas que el
proyecto genera, Leandro
mantiene los pies en la
tierra: "No esperamos
sacar un Emanuel Ginóbili
porque eso es muy difícil,
pero buscamos prepararlos
deportiva y humanamente
como para que se
desarrollen en otro
ambiente. Muchos se fijan
en Manu ahora, pero no
saben por las cosas que
pasó para llegar a ser lo
que es ahora. Lo de él fue
sacrificio y resignar un
montón de cosas por lo que
más le gustaba, que era el
deporte. Nadie pasa de
mendigo a millonario en
dos días".
"Este es un proyecto a
largo plazo, algo que
es muy difícil de entender
para la mentalidad
argentina. No importa
que hagan 40 puntos en
cadetes, el tema es que
los hagan en mayores. Hay
que ver la potencialidad
en lo basquetbolístico y
lo físico", agrega Leandro
y cierra con una frase que
sintetiza el espíritu de
la Academia BQT: "Hay
muchos chicos de 2 metros
ó 2,05 metros que están
escondidos en el Interior
y no son descubiertos. Es
necesario darles un buen
gimnasio y un buen
entrenador para que se
desarrollen".
"Una buena
apuesta al futuro".
Por Emanuel
Ginóbili
Creo que la Academia BQT
es una idea muy
interesante. Si bien no
formo parte del proyecto,
sé que quienes están a
cargo trabajan muy bien
con los chicos. Son gente
responsable, que les da
todo para que puedan
desarrollarse como
jugadores y, a la vez, les
dan la oportunidad de
asistir a un muy buen
colegio.
La etapa de los 15 y 16
años es decisiva para los
chicos. En ese momento
pueden dar el salto de
calidad que haga que
clubes más grandes, ya sea
de la Liga Nacional o del
exterior, los busquen en
el futuro. La idea es que
estén preparados para
afrontar el próximo paso,
deportiva, social y
académicamente.
El año pasado, cuando
estuve en Bahía Blanca
antes del Mundial, fuimos
con el Puma Montecchia a
Bahiense del Norte, el
club en el que ambos nos
formamos, a entrenarnos un
par veces con los chicos y
la verdad es que juegan
bien, tienen mucho
potencial y, sobre todo,
ganas de mejorar y
trascender en esto. |