Antigua residencia de Alejo Peyret

GRANJA EDUCATIVA • VISITAS GUIADAS  •  QUESERIA ARTESANAL Y SALAMES DE CAMPO  •  TAMBO Y PULPERIA

 

Construida con piedras de la zona hace 150 años. Originalmente fue la residencia de Alejo Peyret, quien en 1957 fue nombrado Administrador y director de la Colonia San José, por el entonces Presidente de la Nación, el General Justo José de Urquiza.

Hoy, esta residencia abre sus puertas al turista, con visitas guiadas por el pequeño museo familiar, y la GRANJA EDUCATIVA, ideal para disfrutar con los niños.

En la PULPERIA, se podrán degustar quesos elaborados artesanalmente con leche de su propio tambo, salames de campo, dulces regiones con pan casero, y cerveza artesanal de la Zona.

Disfrute de una salida a la campiña sanjosesina y conozca su historia... VISITENOS! LO ESPERAMOS.

 

Algo de historia...

La Colonia San José fue la primera colonia agrícola-ganadera fundada por inmigrantes en la Provincia de Entre Ríos y la segunda en orden nacional, que fundaron el 2 de julio de 1857 530 inmigrantes suizos (del Cantón de Valais), franceses (Alta Saboya) e italianos (Piamonte). El contratista anglo-francés Jhon Lelong firmó un contrato con la Provincia de Corrientes para transportar colonos europeos a esa provincia, a causa de la demora de la operación, el Gobierno de Corrientes se negó a recibirlos, por lo que fueron desembarcados en Puerto Ibicuy. El presidente de la Confederación Argentina, Urquiza, decidió establecerlos en tierras de su propiedad como contratista privado, fundando con ellos la Colonia San José. Los días 1, 15 y 17 de julio de 1857 arribaron los contingentes que totalizaban 102 familias mayormente suizas. A principios de octubre llegaron otras 7 familias (52 personas) que habían viajado a Corrientes.

La tarea de delinear la colonia fue encomendada al agrimensor Carlos Sourigues, entregándose los lotes el 2 de agosto. Alejo Peyret fue nombrado administrador de la colonia. De acuerdo a los contratos celebrados, a cada familia le correspondían 16 cuadras cuadradas (unas 30 hectáreas), 4 bueyes, 2 caballos, 2 vacas, madera, leña, un adelanto de cien pesos bolivianos y la manutención durante un año. Durante 4 años debían pagar los lotes, que quedaban luego bajo su propiedad.
 

Nuestra manera de ver las cosas...

Allí estaban entonces los inmigrantes, con los pies sobre la tierra soñada. En su gran mayoría suizos del Valais, de habla francesa, en un 90% católicos, eran los fundadores de la colonia San José. Los que entonaran al partir las estrofas de la canción de Rudaz, los que la seguían canturreando en suelo entrerriano, como un himno de esperanza y sin imaginar siquiera que, generación tras generación, llegaría hasta nuestros días: “Nous partirons avec bonne espèrancè / Que Dieu là-bas nous préserve du malheur” (partiremos portando la buena esperanza / de que Dios nos preserve de los sinsabores).